Inteligencia artificial y privacidad: qué ocurre con tus datos

Por David Crespo · · 14 min de lectura

Inteligencia artificial y privacidad: qué ocurre con tus datos

La inteligencia artificial forma parte de cada vez más actividades cotidianas. La utilizamos para redactar textos, traducir documentos, crear imágenes, resumir información, resolver dudas y automatizar tareas. Sin embargo, muchas personas desconocen qué sucede con los datos que comparten con estas herramientas y qué riesgos puede implicar introducir información personal en una plataforma de inteligencia artificial.

Cuando escribes una pregunta en un chatbot, subes una fotografía o adjuntas un documento, estás proporcionando información a un servicio que necesita procesarla para generar una respuesta. Dependiendo de la plataforma, de su configuración y de las condiciones del servicio, esos datos pueden almacenarse, ser revisados en determinadas circunstancias o utilizarse para mejorar los sistemas.

Esto no significa que todas las herramientas recopilen la misma información ni que todos los datos se utilicen de la misma manera. Cada servicio tiene sus propias políticas de privacidad y opciones de configuración.

En este artículo descubrirás qué ocurre con tus datos cuando utilizas inteligencia artificial, qué información deberías evitar compartir, cuáles son los principales riesgos y cómo proteger tu privacidad sin renunciar a las ventajas de esta tecnología.

1. ¿Qué datos recopila una inteligencia artificial?

La información que una herramienta de inteligencia artificial puede recibir depende de cómo la utilices y de los permisos que le concedas.

Por ejemplo, no es lo mismo escribir una pregunta general sobre historia que subir un contrato laboral, conectar una cuenta de correo electrónico o utilizar una aplicación que analiza tus fotografías.

Entre los datos que pueden recopilarse o procesarse se encuentran los siguientes.

Datos que escribes en las conversaciones

Son los textos, preguntas, instrucciones y mensajes que introduces directamente en la herramienta.

Aunque parezcan inofensivos, pueden contener información privada. Una consulta sobre un problema laboral podría incluir el nombre de tu empresa, mientras que una pregunta sobre salud podría revelar información médica personal.

Documentos e imágenes que subes

Muchas herramientas permiten adjuntar archivos PDF, hojas de cálculo, fotografías, presentaciones y otros documentos.

Estos archivos pueden contener datos que no siempre resultan evidentes a primera vista, como nombres completos, direcciones, firmas, información financiera, comentarios internos o datos identificativos de otras personas.

Por eso, antes de subir un archivo, conviene comprobar qué información incluye realmente.

Datos técnicos y de uso

Algunos servicios también pueden procesar información relacionada con el funcionamiento de la plataforma, como la dirección IP, el tipo de dispositivo, el navegador, los registros de actividad o determinados identificadores técnicos.

La información exacta depende del servicio y de su política de privacidad.

Información procedente de aplicaciones conectadas

Si conectas una herramienta de IA con tu correo electrónico, almacenamiento en la nube, calendario o sistema de gestión empresarial, el servicio podría acceder a la información autorizada para realizar determinadas tareas.

En estos casos, es especialmente importante revisar los permisos concedidos y asegurarse de que la conexión solo permite acceder a los datos necesarios.

2. ¿Qué ocurre con tus datos cuando utilizas ChatGPT u otra IA?

Una de las dudas más habituales es qué sucede después de enviar una consulta a una herramienta de inteligencia artificial.

Aunque el funcionamiento concreto varía entre plataformas, el proceso suele incluir varias etapas.

1. Introduces la información. Escribes una pregunta, pegas un texto o adjuntas un archivo.

2. El sistema procesa los datos. La herramienta analiza la información necesaria para generar una respuesta o realizar la tarea solicitada.

3. Se genera el resultado. El sistema produce una respuesta, un resumen, una imagen u otro contenido.

4. La información puede conservarse según las condiciones del servicio. Algunas plataformas guardan el historial de conversaciones o determinados registros durante un periodo específico. Otras ofrecen opciones para limitar la conservación.

5. Los datos pueden tener usos adicionales según la configuración y la política aplicable. Por ejemplo, algunos servicios pueden utilizar conversaciones para mejorar sus modelos, mientras que otros ofrecen modalidades o ajustes con condiciones diferentes.

Es importante no asumir que todas las herramientas funcionan de la misma forma. Tampoco debe darse por hecho que una conversación se elimina inmediatamente al borrarla de la interfaz.

¿Las empresas de IA pueden leer tus conversaciones?

La respuesta depende de la plataforma, de sus políticas y de las circunstancias concretas.

En algunos servicios, el acceso humano a determinadas conversaciones puede producirse en circunstancias limitadas, como la revisión de posibles abusos, la investigación de incidentes de seguridad o el cumplimiento de obligaciones legales. También puede haber diferencias entre cuentas personales, empresariales y educativas.

Por eso, antes de compartir información confidencial, conviene consultar la política de privacidad y las condiciones específicas del plan que utilizas.

La recomendación más segura es evitar introducir datos sensibles en una herramienta si no conoces las garantías que ofrece para protegerlos.

3. ¿La inteligencia artificial utiliza tus conversaciones para entrenarse?

Esta es una de las preguntas más importantes sobre privacidad.

Algunos servicios de inteligencia artificial pueden utilizar las conversaciones de los usuarios para mejorar sus modelos, evaluar su funcionamiento o desarrollar nuevas capacidades. Otros permiten desactivar determinados usos o establecen condiciones diferentes según el tipo de cuenta.

Por tanto, no existe una única respuesta válida para todas las plataformas.

En el caso de ChatGPT, las opciones pueden depender del tipo de cuenta, del producto utilizado y de los controles de datos disponibles. Es recomendable consultar la configuración actual y la documentación oficial antes de introducir información que no quieras que se utilice con fines de mejora del servicio.

También debes distinguir entre dos conceptos:

  • Historial de conversaciones: permite conservar y consultar los chats en tu cuenta.
  • Uso de datos para mejorar modelos: se refiere a si determinadas conversaciones pueden emplearse para desarrollar o mejorar sistemas de IA.

No son necesariamente lo mismo. Desactivar un uso concreto de los datos no implica automáticamente que desaparezcan todas las conversaciones guardadas, y borrar un chat no garantiza que cualquier copia o registro se elimine de inmediato.

La mejor práctica consiste en revisar por separado las opciones de historial, conservación, mejora de modelos y eliminación de datos.

4. Los principales riesgos de privacidad al utilizar inteligencia artificial

El uso de IA puede ofrecer muchas ventajas, pero compartir información sin precauciones puede generar riesgos importantes.

Filtración de información confidencial

Un usuario podría introducir información de clientes, contratos, estrategias comerciales o documentos internos en una plataforma que no está autorizada para tratar esos datos.

Esto puede provocar incumplimientos de las políticas de la empresa, problemas contractuales o exposición de información sensible.

Exposición de datos personales

Si subes un documento con nombres, teléfonos, direcciones o información médica, podrías estar compartiendo datos de otras personas sin contar con la autorización o la base legal necesaria.

Este problema es especialmente relevante para profesionales, empresas y personas que gestionan información de clientes.

Uso inesperado de la información

Los datos pueden tratarse de una manera distinta a la que imaginabas, dependiendo de las condiciones del servicio, los permisos concedidos y la configuración de la cuenta.

Por ejemplo, una aplicación conectada a tu almacenamiento podría necesitar acceso a determinados archivos para realizar una tarea. Si sus permisos son demasiado amplios, el acceso podría exceder lo estrictamente necesario.

Suplantación de identidad y fraudes

Los datos personales publicados o compartidos pueden facilitar ataques de ingeniería social. Cuanta más información tenga un delincuente sobre una persona, más convincente puede resultar un mensaje fraudulento.

La IA puede ayudar a crear mensajes personalizados, imitar estilos de escritura y producir contenidos manipulados que aumenten la credibilidad de una estafa.

Revelación accidental de información

En ocasiones, el propio usuario comparte datos sensibles sin darse cuenta. Por ejemplo, puede adjuntar una captura de pantalla que contiene una dirección de correo electrónico, una factura con datos bancarios o un documento con comentarios internos.

Por eso, la protección de la privacidad comienza antes de pulsar el botón de enviar.

5. ¿Qué datos nunca deberías compartir con una IA pública?

No todas las consultas presentan el mismo nivel de riesgo. Preguntar cómo preparar una receta suele ser muy diferente de subir un documento con información financiera o médica.

Como regla general, evita compartir información que no sea necesaria para completar la tarea.

Tipo de informaciónEjemplosRecomendación
Contraseñas y códigos de accesoClaves, códigos de verificación, frases de recuperaciónNo los compartas
Datos bancariosNúmeros de tarjeta, credenciales bancariasEvita introducirlos
Documentos de identidadDNI, pasaporte, números identificativosComparte solo si existe una necesidad legítima y garantías adecuadas
Información médicaHistorial clínico, informes con datos personalesUtiliza servicios apropiados y limita los datos
Datos de clientesNombres, teléfonos, direcciones, expedientesAnonimiza y verifica la autorización
Información empresarial confidencialContratos, estrategias, cuentas internasUtiliza herramientas aprobadas por la organización
Datos privados de otras personasConversaciones personales, fotografías, documentosRespeta su privacidad y los permisos aplicables

Esta tabla es una guía general, no una prohibición absoluta para todos los contextos. Puede haber usos legítimos de determinados datos en sistemas diseñados para tratarlos de forma segura y conforme a la normativa. La clave está en la necesidad, la autorización y las garantías existentes.

6. Cómo proteger tu privacidad al utilizar ChatGPT

Puedes adoptar varias medidas para reducir la exposición de tus datos cuando utilizas ChatGPT.

Revisa los controles de datos

Consulta la configuración de ChatGPT para comprobar qué opciones tienes disponibles sobre el uso de conversaciones para mejorar los modelos.

Las opciones y sus nombres pueden cambiar con el tiempo, por lo que es recomendable consultar la ayuda oficial de OpenAI para conocer el funcionamiento vigente.

Ten cuidado con los chats temporales

Las modalidades de conversación temporal pueden servir para determinadas consultas que no quieres mantener en el historial habitual. Sin embargo, no debes interpretarlas como una garantía de eliminación inmediata de todos los registros.

Revisa las condiciones de conservación y las excepciones de seguridad aplicables.

Gestiona las aplicaciones conectadas

Si conectas servicios externos, revisa qué información pueden consultar y qué acciones están autorizados a realizar.

Revoca los permisos que ya no necesites y evita conceder acceso completo a una cuenta cuando una autorización más limitada sea suficiente.

Elimina la información innecesaria

Si una conversación contiene datos personales que ya no necesitas, revisa las opciones disponibles para eliminarla. Ten presente que la eliminación visible y la eliminación definitiva de todos los registros pueden estar sujetas a condiciones y plazos diferentes.

Consulta la documentación oficial

Puedes encontrar información actualizada en estos recursos:

Estos recursos permiten consultar las condiciones de privacidad y las opciones disponibles en cada momento.

7. Cómo proteger tus datos al utilizar otras herramientas de IA

Las recomendaciones anteriores también son útiles para otros chatbots, generadores de imágenes, asistentes de escritura y plataformas de automatización.

Antes de utilizar una herramienta, comprueba quién la desarrolla, qué información solicita y cómo gestiona los datos.

Lee la política de privacidad

No es necesario memorizar un documento legal completo, pero sí conviene localizar algunos aspectos importantes:

  • Qué información recopila el servicio.
  • Para qué utiliza los datos.
  • Cuánto tiempo conserva la información.
  • Si puede compartirla con proveedores u otras entidades.
  • Qué opciones existen para eliminar los datos.
  • Qué derechos puedes ejercer.
  • Cómo contactar con el responsable del tratamiento.

Desconfía de las aplicaciones que no identifican claramente a su responsable o que solicitan permisos que no parecen necesarios para la tarea.

Utiliza cuentas y herramientas adecuadas

Para actividades profesionales, puede ser conveniente utilizar una solución empresarial que ofrezca controles administrativos, acuerdos de tratamiento de datos y garantías específicas.

No obstante, una suscripción empresarial no elimina automáticamente todos los riesgos. Es necesario comprobar las condiciones reales del producto y configurarlo correctamente.

Limita los permisos

Una aplicación de IA debería tener acceso únicamente a los recursos que necesita. Si una herramienta solo debe resumir un documento, no debería requerir acceso permanente a todo tu correo electrónico o a todos tus archivos.

Mantén tus dispositivos protegidos

Utiliza contraseñas robustas, autenticación multifactor y actualizaciones de seguridad. Estas medidas no impiden todos los problemas relacionados con la IA, pero reducen el riesgo de que alguien acceda a tus cuentas y a la información que contienen.

8. Inteligencia artificial y privacidad en las empresas

Las empresas pueden obtener importantes beneficios utilizando IA para redactar documentos, analizar datos, responder consultas y automatizar procesos. Sin embargo, también tienen una responsabilidad especial cuando manejan información de clientes, empleados y proveedores.

Antes de implantar una herramienta, es recomendable establecer una política interna que defina qué usos están permitidos y qué datos pueden compartirse.

Una política eficaz debería incluir los siguientes elementos:

Herramientas autorizadas. La empresa debe identificar qué plataformas pueden utilizarse y para qué actividades.

Clasificación de la información. Los empleados necesitan saber qué datos son públicos, internos, confidenciales o especialmente sensibles.

Formación del personal. Todos los usuarios deben conocer los riesgos de introducir datos personales o empresariales en servicios no autorizados.

Control de accesos. Las personas solo deberían tener acceso a la información necesaria para realizar sus funciones.

Supervisión de proveedores. Es importante comprobar las condiciones contractuales, las medidas de seguridad y las obligaciones de protección de datos de los servicios utilizados.

Procedimientos ante incidentes. La organización debe saber cómo actuar si se produce una filtración o se comparten datos de manera indebida.

En España y en el resto de la Unión Europea, el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) sigue siendo una referencia esencial para el tratamiento de datos personales. Sus obligaciones pueden incluir, según el caso, la existencia de una base jurídica para el tratamiento, la limitación de la finalidad, la minimización de los datos y la aplicación de medidas de seguridad adecuadas.

La utilización de inteligencia artificial no elimina estas obligaciones. Las empresas deben evaluar cada caso y, cuando corresponda, consultar a sus responsables de protección de datos o a profesionales especializados.

9. ¿Es posible utilizar inteligencia artificial sin poner en peligro la privacidad?

Sí. Utilizar inteligencia artificial no implica necesariamente renunciar a la privacidad. El riesgo depende del tipo de información compartida, de la herramienta elegida y de las medidas de protección aplicadas.

Por ejemplo, puedes utilizar una IA para preparar un calendario de publicaciones, generar ideas para un negocio o resumir un artículo público sin introducir datos personales sensibles.

Si necesitas trabajar con un documento privado, puedes reducir el riesgo eliminando los identificadores, utilizando una herramienta autorizada y limitando la información al mínimo imprescindible.

También existen modelos que pueden ejecutarse localmente en un ordenador. Según su configuración, pueden reducir la necesidad de enviar información a un proveedor externo. Sin embargo, no garantizan privacidad absoluta: el dispositivo, el software, los archivos y las conexiones siguen necesitando protección.

La estrategia más adecuada consiste en combinar una selección responsable de herramientas con buenos hábitos de uso y una revisión de las condiciones de privacidad.

10. Diez consejos prácticos para mantener tus datos seguros

Si quieres utilizar inteligencia artificial de forma responsable, aplica estas recomendaciones:

  1. No introduzcas contraseñas ni códigos de verificación en un chatbot.

  2. Evita subir documentos confidenciales a herramientas no autorizadas.

  3. Elimina nombres y otros identificadores cuando no sean necesarios.

  4. Comprueba la política de privacidad antes de utilizar un servicio nuevo.

  5. Revisa los controles de datos y las opciones de conservación.

  6. No concedas permisos excesivos a aplicaciones conectadas.

  7. Verifica que una plataforma es legítima antes de crear una cuenta o pagar una suscripción.

  8. Utiliza autenticación multifactor y protege tus dispositivos.

  9. Consulta las políticas de tu empresa antes de introducir información laboral.

10.Si compartes datos por error, revisa las opciones de eliminación y sigue el procedimiento de seguridad correspondiente.

No necesitas dejar de utilizar estas herramientas para protegerte. Lo importante es adaptar tus precauciones a la sensibilidad de la información y a las consecuencias que podría tener una exposición.

Conclusión: tus datos también importan en la era de la inteligencia artificial

La inteligencia artificial puede ayudarnos a trabajar mejor, ahorrar tiempo y acceder a nuevas posibilidades. Sin embargo, su utilidad no debería hacernos olvidar que los datos personales y la información confidencial necesitan protección.

Cuando utilizas una herramienta de IA, la información que introduces puede procesarse y, dependiendo del servicio, conservarse o utilizarse para otros fines previstos en sus condiciones. Por eso, conviene conocer las opciones disponibles y no asumir que todas las plataformas ofrecen las mismas garantías.

La mejor defensa consiste en compartir únicamente los datos necesarios, revisar los permisos, utilizar herramientas adecuadas y comprobar las políticas de privacidad. En el ámbito profesional, también es esencial establecer normas claras y formar a los empleados.

La clave no es tener miedo a la inteligencia artificial, sino aprender a utilizarla sin perder el control sobre nuestra información. Con hábitos responsables y medidas de seguridad adecuadas, es posible aprovechar sus ventajas y reducir considerablemente los riesgos para la privacidad.